Llevas meses viendo crecer tu posición en acciones. Puede que sean de una empresa tech, puede que de un ETF de renta variable. El caso es que ahora tienes unas ganancias latentes que te importan.
Y llega el miedo: ¿y si todo se va al garete justo ahora? ¿Y si pierdo en semanas lo que tardé años en construir?
La solución obvia sería vender. Pero vender tiene problemas: impuestos sobre la ganancia (que en muchos países de la hispanosfera rondan el 20-25%), perder la posición si la acción sigue subiendo, y tener que decidir cuándo volver a entrar.
Hay otra forma: el collar de opciones. Una estrategia que te pone un suelo a las pérdidas y te cuesta cero euros en primas. Sí, cero.
Qué es un collar y por qué funciona
Un collar combina dos opciones sobre las acciones que ya tienes:
- Compras una put (opción de venta) que te da derecho a vender tus acciones a un precio mínimo garantizado
- Vendes una call (opción de compra) que obliga a vender tus acciones si suben por encima de cierto precio
La gracia está en que la prima que cobras por vender la call paga la prima de la put que compras. El resultado es una cobertura que te cuesta poco o nada.
Es como contratar un seguro de coche y que te lo paguen a cambio de limitar la velocidad máxima a la que puedes circular.
Ejemplo con números reales
Imagina que tienes 100 acciones de una empresa que cotiza a 50. Tu posición vale 5.000.
Te preocupa que caiga un 20% en los próximos tres meses. Pero tampoco quieres perder toda la subida si sigue para arriba.
Montas un collar así:
- Compras una put a 45 (vencimiento en 3 meses): te cuesta 200 de prima
- Vendes una call a 55 (mismo vencimiento): cobras 200 de prima
Coste neto de la operación: cero.
Qué pasa en cada escenario
La acción cae a 35:
- Sin collar: pierdes 1.500 (de 5.000 a 3.500)
- Con collar: tu put te permite vender a 45, así que pierdes solo 500 (de 5.000 a 4.500)
La acción se queda en 50:
- Ambas opciones expiran sin valor
- Te quedas igual, con tus 5.000
La acción sube a 60:
- Sin collar: ganas 1.000 (de 5.000 a 6.000)
- Con collar: la call te obliga a vender a 55, así que ganas solo 500 (de 5.000 a 5.500)
Has cambiado riesgo ilimitado a la baja por ganancia limitada al alza. Ese es el trato.
Cuándo tiene sentido usar un collar
No es para cualquier situación. Funciona cuando:
- Tienes ganancias acumuladas que no quieres perder pero tampoco cristalizar por impuestos
- Ves riesgo en el horizonte (resultados empresariales, elecciones, crisis económica)
- No quieres estar pendiente del mercado cada día para decidir si vendes
- Planeas mantener la posición a largo plazo pero necesitas pasar un período turbulento
No tiene sentido si:
- Acabas de comprar y no tienes ganancias que proteger
- Eres muy alcista y no quieres limitar la subida
- La posición es pequeña y las comisiones de opciones se comen el beneficio
Los strikes importan más de lo que crees
El precio al que pones la put y la call cambia todo el perfil de la estrategia.
Collar conservador
- Put cerca del precio actual (protección temprana)
- Call lejos (más margen de subida)
- Pagas prima neta — la put cuesta más de lo que cobras por la call
Collar agresivo
- Put lejos del precio actual (protección solo ante crashes)
- Call cerca (limitas pronto la subida)
- Cobras prima neta — generas ingresos pero te proteges menos
Collar neutral (el del ejemplo)
- Ambos strikes equidistantes del precio actual
- Prima neta cercana a cero — el equilibrio típico
La clave es preguntarte: ¿cuánta caída puedo aguantar antes de que me duela de verdad? Pon la put ahí.
Paso a paso para montar un collar
1. Revisa que tengas al menos 100 acciones
Las opciones estándar cubren lotes de 100 acciones. Si tienes 150, puedes hacer un collar de 100 y dejar 50 sin cobertura.
2. Elige el vencimiento
Cuanto más lejano, más caras las opciones (tanto la put que compras como la call que vendes). Tres meses es el plazo típico para eventos conocidos.
3. Busca strikes que cuadren en primas
Abre la cadena de opciones de tu bróker. Busca una put ligeramente OTM (fuera del dinero, por debajo del precio actual) y una call también OTM (por encima del precio actual) que tengan primas similares.
4. Ejecuta ambas patas simultáneamente
Muchos brókers te dejan introducir la orden como "combo" o "spread". Así te aseguras de que se ejecutan juntas al precio que quieres.
5. Marca en el calendario el vencimiento
Si la acción está entre los dos strikes al vencimiento, ambas opciones expiran sin valor y te quedas con tus acciones. Si está fuera, tendrás que gestionar la asignación.
Errores que te van a costar dinero
Olvidar los dividendos: Si tu acción paga dividendo durante la vida del collar, puede afectar a las primas y al riesgo de asignación anticipada de la call.
Ignorar la liquidez: Opciones con poco volumen tienen spreads enormes entre compra y venta. Puedes "pagar" 50 de prima extra solo por entrar en opciones ilíquidas.
No hacer los números con impuestos: En algunos países, las primas de opciones tienen tratamiento fiscal diferente a las ganancias de acciones. Consulta antes de operar.
Cerrar solo una pata: Si vendes la call pero dejas la put (o viceversa), cambias completamente el perfil de riesgo. Gestiona el collar como una unidad.
Usar strikes demasiado cercanos: Si la put y la call están a 2% del precio actual, cualquier movimiento normal te saca de la posición. Dale margen al mercado para respirar.
Alternativas al collar clásico
Protective put: Solo compras la put, sin vender la call. Te proteges igual pero pagas la prima completa. Tiene sentido si eres muy alcista.
Covered call: Solo vendes la call, sin comprar la put. Generas ingresos pero no te proteges de caídas. Es más especulativo.
Collar ajustable: Vas moviendo los strikes según se mueve la acción. Más trabajo pero más flexibilidad.
Lo que nadie te dice sobre los collares
El collar es una herramienta de gestión de riesgo, no de maximización de beneficios. Si tu acción sube un 40%, te vas a sentir tonto por haber vendido esa call.
Pero la pregunta correcta no es "¿cuánto he dejado de ganar?" sino "¿he dormido tranquilo estos meses?".
Los profesionales usan collares constantemente para posiciones importantes. No es una estrategia de novatos ni de cobardes — es de gente que entiende que preservar capital es tan importante como ganarlo.
Los 3 puntos clave
- El collar te protege contra caídas a cambio de limitar las subidas, y puede costarte cero en primas
- Elige los strikes según tu tolerancia real al dolor: ¿cuánta caída aguantas antes de que te quite el sueño?
- Es una estrategia de protección, no de especulación — úsala cuando tengas algo que valga la pena proteger
Tu acción para hoy
Abre la cadena de opciones de tu posición más grande. Busca una put y una call a tres meses vista con primas similares y anota los strikes. No tienes que ejecutar nada — solo ver cómo quedaría tu collar si decidieras montarlo. Esa información te va a servir cuando llegue la próxima corrección del mercado.