Recibir una herencia es una de las pocas situaciones financieras donde una cantidad significativa de dinero llega de golpe, sin haberla ganado mes a mes. Y eso, paradójicamente, hace que sea más fácil malgastarla.
Los estudios sobre herencias en España y otros países europeos muestran un patrón consistente: la mayoría de las personas que heredan entre 20.000 y 100.000€ han gastado o perdido una parte significativa en los primeros dos años, sin que su situación financiera estructural haya mejorado.
Este artículo es una guía para no caer en ese patrón.
Los primeros 3 meses: no hagas nada importante
La regla más valiosa cuando recibes una herencia es también la más contraintuitiva: no tomes ninguna decisión financiera importante durante al menos 90 días.
Acabas de pasar por un duelo. Aunque la relación con el familiar fuera lejana, hay un impacto emocional. Tomar decisiones sobre dinero en ese estado aumenta significativamente la probabilidad de error.
Lo que sí debes hacer en esos primeros meses:
- Poner el dinero a resguardo de la inflación mientras decides. Si la herencia ya está en tu cuenta, trasládala a una cuenta remunerada o compra Letras del Tesoro a 3-6 meses. Ganarás algo de rentabilidad sin comprometerte a nada. Con 50.000€ al 3% TAE, son 1.500€ en un año por no hacer nada.
- No contárselo a demasiada gente. No por secretismo, sino porque el entorno puede generar presión sobre cómo usar el dinero.
- Anotar ideas, pero no ejecutarlas. Si en esos meses se te ocurre algo en lo que quieras invertir o gastar, anótalo. Si sigue pareciéndote buena idea 3 meses después, probablemente lo sea.
Cómo comprar Letras del Tesoro paso a paso
Primero: los trámites legales y fiscales
Antes de poder hacer nada con el dinero, hay que resolver la parte administrativa. Y en España, los plazos tienen consecuencias.
El Impuesto de Sucesiones
Este impuesto varía enormemente según la comunidad autónoma. En Madrid o Andalucía, los herederos directos (hijos, cónyuge) pagan prácticamente cero. En otras comunidades como Asturias o Aragón, el tipo efectivo puede ser significativo incluso para herencias medianas.
El plazo para presentar y pagar es de 6 meses desde el fallecimiento, prorrogable otros 6 meses si se solicita antes del vencimiento. No presentarlo a tiempo genera recargos del 5% al 20% más intereses.
Si la herencia incluye inmuebles
Hay dos impuestos adicionales que muchos no conocen hasta que les llega la factura:
- Plusvalía municipal (IIVTNU): lo paga el heredero y grava el incremento de valor del suelo urbano desde que el fallecido lo compró. Tiene un plazo de 6 meses. En ciudades como Madrid o Barcelona, puede suponer varios miles de euros.
- IBI del año en curso: dependiendo de cuándo falleció el titular, puede haber un recibo pendiente o prorrateo.
La recomendación práctica es contratar a un gestor o asesor fiscal desde el principio, especialmente si la herencia supera los 50.000€ o incluye inmuebles. El coste del asesor (entre 500 y 2.000€ según complejidad) es marginal frente a los errores que puede evitar.
Segundo: saldar el pasado antes de construir el futuro
Si tienes deudas, la herencia es una oportunidad de eliminarlas de golpe. Y eliminar una deuda tiene una rentabilidad garantizada equivalente al tipo de interés de esa deuda.
Deudas con interés alto (>6%)
Préstamos personales, tarjetas de crédito a plazos, microcréditos: págarlos primero. No hay inversión que te dé rentabilidad garantizada del 12% o del 20%. Pagar esa deuda sí.
La hipoteca: cuándo tiene sentido amortizar
Aquí la respuesta depende del tipo de interés:
- Si tienes hipoteca fija al 2% o variable que no supera el 3,5%: probablemente no tiene sentido amortizar. Un fondo indexado global ha dado una media del 7-9% anual en los últimos 30 años. La diferencia entre invertir y amortizar es de varios puntos porcentuales.
- Si tienes hipoteca variable y el euríbor ha subido el tipo real al 5-6%: amortizar empieza a tener sentido, sobre todo si te queda mucha vida de préstamo y no tienes tolerancia al riesgo.
Simula ambos escenarios con números reales antes de decidir.
Simula la amortización de tu hipoteca
Tercero: el fondo de emergencia robusto
Si no tenías fondo de emergencia, la herencia es el momento perfecto para construirlo de una vez.
El fondo de emergencia debe cubrir entre 3 y 6 meses de gastos, no de sueldo. Si gastas 2.000€ al mes, necesitas entre 6.000 y 12.000€ en un lugar líquido y sin riesgo.
Si la herencia es grande (más de 100.000€), considera ampliar ese fondo hasta los 12 meses de gastos. No porque sea más eficiente financieramente, sino porque con más patrimonio el coste de oportunidad de una crisis es mayor.
Dónde tenerlo: cuenta remunerada (disponible en 24 horas) o Letras del Tesoro a 3-6 meses (algo más rentable, pero sin liquidez inmediata). La combinación de ambas suele ser lo más práctico.
Cuarto: invertir el resto con cabeza
Una vez resueltos los impuestos, las deudas y el fondo de emergencia, queda la parte principal: qué hacer con el grueso de la herencia.
La buena noticia es que no hace falta complicarlo.
Si la herencia es entre 10.000 y 100.000€
Un broker de bajo coste más fondos indexados globales es suficiente. No necesitas un asesor patrimonial, no necesitas productos estructurados, no necesitas un banco que "gestione" tu dinero.
La estrategia más sencilla que funciona a largo plazo: un fondo indexado al MSCI World (empresas de países desarrollados) más, opcionalmente, algo de exposición a mercados emergentes. Coste anual por debajo del 0,30%. MyInvestor, Trade Republic o Indexa Capital son opciones válidas.
Si la herencia supera los 100.000€
En este rango empieza a tener sentido contratar a un asesor financiero independiente (no vinculado a un banco) que cobre por hora o por porcentaje del patrimonio, sin comisiones de producto. Un asesor así puede ayudarte a optimizar fiscalmente, diversificar por geografías o activos, y establecer un plan a 10-20 años.
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Los errores más comunes con una herencia
Estos son los patrones de error que se repiten una y otra vez:
Gastársela en experiencias y caprichos el primer año
Viajes, reformas, coches, ropa: son gastos legítimos, pero hechos de golpe con dinero inesperado, suelen dejar a la persona exactamente igual que antes, solo que con la herencia gastada. Si quieres destinar una parte a disfrutarla, hazlo de forma consciente y limitada: un 10% máximo.
Dejarla en el banco porque "no sé qué hacer"
La parálisis tiene un coste. 80.000€ en cuenta corriente al 0% durante 2 años, con inflación al 3%, han perdido unos 4.800€ de poder adquisitivo real. No hacer nada también es una decisión.
Invertirla en el negocio de un familiar o amigo
"Tengo un proyecto muy bueno y necesito capital." Si esta frase aparece cerca de una herencia, es una señal de alerta. Los negocios de familiares tienen altísima tasa de fracaso, y mezclar dinero con relaciones personales suele acabar mal en ambos frentes.
Hacerle caso al gestor del banco
El gestor de tu banco trabaja para el banco, no para ti. Sus incentivos están alineados con colocarte los productos del banco, que suelen tener comisiones del 1,5-2% anual. A 20 años, eso equivale a entre el 25% y el 35% de tu rentabilidad potencial cedida en comisiones.
Comprarse un piso "porque es lo que se hace"
Un piso puede ser una buena decisión, pero debe analizarse como lo que es: una inversión con su rentabilidad, su riesgo, su liquidez y sus costes de transacción (entre el 10% y el 15% del precio entre impuestos y gastos). No comprarlo por inercia cultural.
¿Y si la herencia incluye una casa?
Si heredas un inmueble, tienes tres opciones, y cada una tiene implicaciones distintas:
Opción 1: Vender
Es la opción más líquida. Obtienes el dinero de una vez y puedes invertirlo según tu estrategia. Los costes de transacción (plusvalía municipal, gastos de notaría, impuesto sobre la ganancia patrimonial si hay plusvalía fiscal) reducen el importe neto.
Opción 2: Alquilar
Genera renta mensual, pero tiene costes ocultos importantes: mantenimiento, seguros, periodos sin inquilino, posibles impagos, gestión. La rentabilidad bruta media del alquiler en España ronda el 5-7%, pero la neta después de gastos y tributación suele quedarse en el 3-4%.
Opción 3: Usarlo
Si necesitas un lugar donde vivir o el inmueble tiene valor sentimental alto, puede tener sentido quedárselo. El coste de oportunidad (lo que deja de rendir) es real pero no siempre es el factor decisivo.
Antes de decidir, calcula los números de cada opción con datos reales de esa zona y esa propiedad.
Comprar vs alquilar: el cálculo que importa
Una herencia bien gestionada puede cambiar tu situación financiera de forma permanente. Una mal gestionada desaparece en uno o dos años sin dejar rastro. La diferencia está casi siempre en los primeros 6 meses: en no precipitarse, en resolver lo fiscal, en librarse de las deudas caras y en invertir el resto de forma simple y consistente.